próximanemente

404 Proximamente. 1-2
Ahora:

programación semanal

chat

Promo PMR
Espacio publicitario

conoce nuestros programas

Sugerencia de mentemente

Fuente: https://www.musee-orsay.fr/es/obras/jane-avril-dansant-7998

Jane Avril dansant — Henri de Toulouse-Lautrec (1864 - 1901)

Esta obra consta en listas de obras de arte que deberíamos conocer en el transcurso de nuestras vidas.

Haz click en la imagen, sí deseas mirarla y conocer más de la obra.

Sugerencia de mentemente

Fuente: https://youtu.be/XUHdqXqd2BE

Los Tres - Olor a Gas

Sugerencia de mentemente

Estábamos nostálgicos y nos reencontramos con una legendaria agrupación chilena: Los Tres. Llevados por el momento, elegimos «Olor a gas»», canción que luego versionaría la agrupación mexicana Café Tacvba.

Sí deseas escuchar la canción presiona la imagen.

Sugerencia de mentemente

El humor, como todo en esta hermosa y mágica vida, es diverso, y aquí encontrarás de todo un poco. 

En directo por la TV

Fuente: https://youtu.be/gDqfPcfQvH4

Sugerencia de mentemente

Publicidad escríbenos 500x500 1
Espacio publicitario
A4-Melómanos-Sep26a
Espacio publicitario
Publicidad mm tv y ytb 500x500
Espacio publicitario

Sugerencia de mentemente

Nueva vacuna para prevenir el cáncer de colon con resultados prometedores

Fuente: https://pxhere.com/en/photo/31904

Para el contenido en directo, haz click en este enlace TV

Te invitamos a revistar nuestro programas transmitidos en directo y su universo audiovisual

Abundancia

Sugerencia de Canto de Tutivillus

Por: Miguel Aucatoma S.

Kenzaburō Ōe es muy reconocido por su trabajo como ensayista, de hecho, una versión de 1995 de 恢復する家族 Kaifukusuru kazoku o literalmente «Familia en Recuperación» que en la única versión traducida al español por Jordi Fibla del Inglés en 1998 lleva el extendido título de « Un amor especial : vivir en familia con un hijo disminuido » recoge un conjunto de escritos que invitan a la una reflexión profunda de las situaciones más complejas y extraordinarias de la cotidianidad familiar, exponenciadas por el caso de llevar a un hijo en condición de discapacidad. Pero lejos de levantar compasiones simplonas que terminen en motivacionales, con la pluma de un laureado escritor se elevan, estos pensamientos, a un modo que interioriza con fuerza sus armoniosas y profundas cadencias, justificando realmente los hechos que llevan a tomar el camino de la escritura como catarsis del dolor, como esencia del agradecimiento del simple hecho de existir, por eso creo que extender el título de ese modo en la traducción al español le resta la dimensión real que se quiere transmitir, no sin esto dejar de lado que el amor si guía esas reflexiones.

Para ilustrar esto que he mencionado, sirve un extracto del capítulo o ensayo precisamente titulado «Es lo mismo en cada familia»:

«La madre de mi esposa, viuda del director de cine Mansaku Itami, tiene casi noventa años y vive con nosotros desde hace varios años. Últimamente, a medida que sus facultades mentales se han deteriorado, ha adquirido la costumbre de salir de su habitación, junto a la puerta principal, decenas de veces al día para saludar a los visitantes que solo existen en su imaginación. En los días malos, estas salidas a la puerta del jardín se repiten cada cuatro o cinco minutos desde la mañana hasta la noche. Si encuentra el periódico o cualquier pequeño anuncio en el buzón, viene a entregármelo al salón, donde suelo estar trabajando o leyendo. Como es una persona sumamente correcta y distinguida, se queda de pie, perfectamente erguida, sujetando su ofrenda y esperando a que me levante para recibirla como es debido. Hasta hace un par de años, incluso cuando no tenía nada que entregar, venía a preguntar por mi salud o algo parecido, pero ahora solo va y viene corriendo entre la puerta y la verja.»

 Es bastante poético como lo narra y la forma en la que conduce este hecho con la sensibilidad en la que su hijo capta a la anciana, unifica dos realidades que son complejas de aceptar en la familia, dos visiones de vulnerabilidad, pero ahí el verdadero protagonista —de quien el mal título traducido llama «hijo disminuido»— completa un cuadro conmovedor y profundo:

«En los días de lluvia, la entrada se vuelve bastante fangosa y me preocupa que [la anciana] pueda caerse y romperse un hueso (como ya ha sucedido antes), pero sé que nada de lo que diga detendrá estos viajes frenéticos que ella mantiene durante todo el día casi como si fueran una forma de ejercicio. Se sabe que sus idas y venidas comienzan al amanecer, pero se notan cada vez más frecuentes al final de la tarde. Un día, a petición de una consejera de una guardería [geriátrica] a la que ha empezado a ir, registré cada una de sus apariciones en la sala de estar en el margen del manuscrito en el que estaba trabajando; me rendí después de cien. De todos nosotros, sin embargo, Hikari parece ser el más sensible a los signos de la enfermedad de su abuela, y la observa, visiblemente angustiado, mientras yace escuchando música o trabajando en su composición.»

 La esposa de Kenzaburō Ōe, hija de la anciana que se retrata en los extractos que he colocado, se llama Yukari y acompaña cada entrada de la versión compilada de Stephen Snyder, y que sirve para la traducción al español, con unas magníficas ilustraciones que revelan y resumen toda esa sensibilidad sencilla que no deja de alinearse al flujo de los pensamientos del escritor, y digo versión compilada dado que los textos fueron publicados por entregas entre 1990 y 1995 en una revista sobre medicina de rehabilitación que se llamaba Sawarabi, esto nos cuenta Yukari en el epílogo de la obra y ahí relata como estas magnificas acuarelas (que ella muy modestamente llama ‘bocetos mediocres’) conducen eventos clave en la familia:

 «Últimamente, los Ōes han tenido más que suficientes acontecimientos importantes: la segunda hospitalización de mi madre, el lanzamiento del segundo CD de Hikari, conciertos relacionados con ello, nuestro primer viaje al extranjero con Hikari tras una convulsión bastante grave, la grabación de un documental de la NHK sobre nosotros y, por supuesto, el premio de mi marido. El resultado de tanta emoción, para mí, fue que casi no tuve tiempo para pintar. Huelga decir que soy una completa aficionada, pero me molestaba no poder hacer más que un puñado de bocetos mediocres. Aun así, la gente de la revista me animó. Estos bocetos me traen recuerdos muy vívidos: dibujar pufs y globos de papel junto a la cama de hospital de mi madre, por ejemplo, o estar encerrada por la lluvia en nuestro hotel de Salzburgo, pasando todo el día dibujando flores silvestres en un vaso mientras Hikari, que llevaba tiempo sin componer música, estaba sentado cerca, inclinado sobre su partitura. Hubo un tiempo, durante nuestros veranos en el campo, en que él simplemente jugaba a ser compositor, igual que yo jugaba a ser ilustradora. Ahora, sin embargo, se había convertido en un verdadero artista, mientras que yo seguía… bueno, jugando a serlo. No importa, me alegra poder aportar algo a esta imagen de nuestra vida familiar.»

 

Fuente: Ōe Yukari. (Ilustradora). (1995). A Healing Family [Libro]. Kodansha International.

Yukari fue a la vez hija de un reconocido director de cine, Yoshitoyo Ikeuchi.

Yoshitoyo Ikeuchi, según cuenta su biografía nació el 2 de enero de 1900 (año 33 Meiji) en Minatomachi, ciudad de Matsuyama, prefectura de Ehime, como el hijo mayor del funcionario gubernamental Yoshiyuki y su madre Kikuyo. Más tarde tuvo dos hermanas menores. En sus primeros años trabó amistad, con quien llegaría a ser también director Daisuke Ito, fundaron revistas y se dedicaron a la ilustración. Más tarde y por recomendación de este amigo empezó como guionista y recibió el seudónimo con el que sería recordado: Itami Mansaku.

Fue prolífico como director y guionista, más de 20 películas constan bajo su autoría, pero así mismo dejó varios ensayos principalmente referidos al mismo arte cinematográfico pero que lastimosamente no han sido traducidos, y la última compilación fue de 1971 «Colección de ensayos de Mansaku Itami» que fue editada por su yerno Kenzaburō Ōe, el mismo que conservó en su familia a Kim — la esposa de Yoshitoyo Ikeuchi o Itami Mansaku— quien llegó a cumplir la edad de 100 años, falleciendo el 1 de julio de 2004, de ella es de quien Ōe escribía en esos días de lluvia.

 Pero el legado de los Itami y el cruce con los Ōe no cesa en este apartado, el hermano de Yukari —e hijo de Mansaku— se llamaba Yoshihiro Ikeuchi, pero hizo que el seudónimo de su padre tuviese también herencia y a partir del mismo creo su nueva identidad, Juzo Itami. Del mismo modo perduró ese gusto por la creación de películas, fue solo un paso de postas, dado que Mansaku falleció a muy temprana edad, con apenas 46 años. Ese legado se refleja en una especie de continuación de los motivos, pero adaptadas a otros tiempos, obras que, del mismo modo, constituyen un caso muy interesante, en otro Japón, lejano al de samurais que Mansaku supo retratar con innovadores giros; ahora Juzo que se enfrentaba a nuevos desafíos que llegaban de esa deformación moderna de esos clanes, con otros valores que el paso implacable del tiempo retorcía significativamente: los yakuza.

 Tal cual el padre dio una mirada innovadora a las películas de samurái, desviandose de la norma, dado que no eran epopeyas heroicas del tipo que para entonces se habían vuelto de fórmula, sino más bien sátiras que utilizaban los símbolos e iconografía establecidos de la cultura samurái para comentar sobre la sociedad histórica y moderna del tiempo que vivió Mansaku. Esa misma mirada no podía encontrar mejor cabida en la representación de los yakuza por parte de Juzo Itama que se alejaba así mismo de planteamientos romantizados y del perfilamiento antiheroico que otros directores venían trabajando, para descarnar las argucias y mañoserías de estos grupos haciendo uso de la misma línea satírica. Lo que le significó varios problemas que su cuñado Kenzaburō Oé también deja constancia en los ensayos de esta «Familia en Recuperación»:

 «Recordé esta conversación con Shiba cuando estuve en la Universidad de Chicago hace poco, donde me pidieron que diera la conferencia del centenario en el Centro de Estudios de Asia Oriental. Tras la conferencia, hubo un debate de todo el día entre varios académicos, y durante la pausa del almuerzo aproveché la tarjeta especial de la biblioteca que me habían dado para mi estancia para buscar ciertas referencias. Fue allí, entre las estanterías de la biblioteca, cuando miembros del grupo de estudio de cine de la Universidad vinieron a contarme que, en Tokio, [Juzo] Itami había sido atacado por tres matones, al parecer yakuza, y que le habían acuchillado la cara y el cuerpo. Llamé inmediatamente a casa y mi esposa me contó los detalles; para entonces, parecía haberse recuperado del shock, a pesar de que [Juzo]Itami era su hermano. Más tarde, me enseñó las anotaciones de esos días en el diario que lleva escribiendo desde hace años: su principal pensamiento era que se alegraba de que yo estuviera en Estados Unidos para poder pasar todo el tiempo que quisiera visitando a su hermano en el hospital. Mientras seguía los diversos relatos y reacciones en los medios de comunicación de 1973 (que hasta que regresé a Japón se reducían a poco más que un artículo bien documentado y bastante directo en Los Angeles Times), una característica destacaba: «El énfasis de los informes no estaba en la violencia ejercida contra él por matones de derecha, sino en lo que llamaban la naturaleza «antisistema» de sus películas. Esto me llevó a preguntarme cuán genuinamente «antisistema» es realmente su trabajo; ¿»antisistema» podría ser algo que apoyara a la oficina de impuestos y a la policía? Por lo que puedo ver, [Juzo] Itami no parece haber adoptado una postura conscientemente «antisistema» en su trabajo, tal vez porque se le ocurrió que las películas de directores que generalmente se consideran «antisistema» son, en su mayoría, extremadamente aburridas. Ante todo, creo, está tratando de hacer películas que sean interesantes y entretenidas. Su manera de desarrollar el concepto, su atención al detalle y su considerable habilidad técnica se combinan para crear una producción vívida e individual; y si hay un mensaje «subversivo» en él, es uno que está oculto en la propia esencia de la obra.»

 Este hecho que nos cuenta Ōe hace referencia a la época en que Juzo Itami tras presentar su magnífica película de 1992, ミンボーの女«Minbo no Onna» o «Minbo: el sutil arte de la extorsión japonesa», mostraba cómo los gánsteres extorsionadores cedían ante la valentía y la sabiduría de los ciudadanos, y lo hacía como una comedia ácida, para deleite del público. Hasta entonces, en Japón, los yakuza habían sido retratados y glorificados como antihéroes en el cine (existía un género conocido como «películas de yakuza», así como hubo el tiempo de las «películas de samurais»). La noche del 22 de mayo, tiempo en el que Kenzaburō Oé se hallaba en Chicago, una semana después del estreno de Minbo, Itami fue atacado del modo que Ōe nos dejaba en su relato, y se sabe que las heridas tardaron tres meses en sanar.

 Itami, en este período y en un acto de pura valentía, y elevando el espíritu de los personajes de su propia obra a la vida real declaró: «No me rendiré. Perseguiré la libertad a través del cine», con esa consigna, con ese ánimo, lograron vencer las tretas y artimañas en el filme, este acto junto a la forma en la que respondía a los periodistas cuando no podía hablar haciendo uso del signo de la paz (o de victoria, como quiera interpretarse) ya constituyen un serio compromiso del autor con sus ideas. Reitero, el filme debe visualizarse porque lo que logra transmitir es de un gran deleite y delata todo el acervo de este director.

 Pero no todo son alabanzas, Kenzaburō Ōe también nos deja saber ciertas cuestiones un poco particulares del director en su vida familiar, y que a Ōe le han causado preocupación.

 «Ese día, por primera vez en mucho tiempo, pude conversar largo y tendido con [Juzo] en la cómoda habitación de hospital de su madre. Sin embargo, al sentarnos a charlar, yo aún me recuperaba de una experiencia bastante inquietante, mientras que él parecía la imagen de la serenidad. Mi angustia provenía de una sesión con una consejera del hospital que había sido asignada para hablar conmigo como cabeza de familia donde un caso de tuberculosis se había agravado considerablemente. Esta mujer me había reprendido duramente por mi negligencia: no se trataba solo de haber descuidado la enfermedad de mi suegra, sino que, de hecho, estaba cometiendo un crimen contra mis propios hijos al permitirles vivir bajo el mismo techo que ella, y, por extensión, un crimen contra la sociedad en su conjunto. Para colmo, dado que la abuela se había comportado con gran afabilidad e incluso amabilidad con el médico que la atendía, había sido imposible convencerlos de que sentía un miedo casi enfermizo a los hospitales. Itami había estado presente en esa sesión, pero, en lugar de defenderme, se sentó y observó con la mayor indiferencia. Era evidente que la consejera sabía perfectamente quién era él —incluso, probablemente, era una admiradora— y me atacó con un celo casi misionero, reprendiéndome duramente en nombre de Itami por haber maltratado a su querida madre. Itami, debo añadir, dijo una vez en una entrevista en The New York Times que piensa que las personas que viven con su madre, dada su condición, son un tanto masoquistas, un comentario que causó cierta consternación entre mis amigos estadounidenses. Sin embargo, este fue un período en el que su personalidad se involucró con la psicología, llegando incluso a coescribir un libro con freudianos y lacanianos, y parece haber decidido que había requerido un esfuerzo extraordinario de su parte para lograr cierto grado de independencia de la madre sobreprotectora que lo había dominado de niño. Así pues, cuando habla de masoquismo por parte de quienes deciden convivir con esta persona (que, de hecho, sigue siendo bastante difícil), sus comentarios deben entenderse en ese contexto. No creo que pretenda atacar nuestra reputación ni la de mi esposa ni la mía.»


Regresando tras esta necesaria digresión, notamos como «Familia en Recuperación», compilación donde se guardan estos recuerdos, va más allá de narrar unos años particulares de la vida de Oé sino que llevan a cuesta una tradición que viene de ese Japón de entusiastas e innovadores en las artes, de ideales muy profundos, de conciencia y construcción a través de autenticidad, de un linaje que cruza personajes cuyo hilo y razón es la creación artística y que se aferra aun en las áridas circunstancias que imponen las condiciones, personales, sociales, de salud. Y a veces se reflejan en seres que se vuelven destino y fuente de inspiración, el abuelo, el yerno, la madre, el hermano, el hijo cada uno con sus talentos, todos extraordinarios, algunos muy reconocidos, otros más modestos, pero todos en una armonía que requiere de pausas, virtuosismo y silencios. Qué decir del bisnieto de Yoshiyuki y Kikuyo, nieto de Yoshitoyo (Mansaku) y Kim, hijo de Yukari y Kenzaburō y sobrino de Yoshihiro (Juzo), el ser cuyo nombre en japonés significa luz, encaja a la perfección en todos estos escritos, en todas esas composiciones, en ese camino de arte como faro de este conjunto de escritos y columna de las construcciones que a Oé le significaron el Nobel.

«Hikari nació con una anomalía cerebral. En cierto modo, se podría decir que «renació» tras someterse a una cirugía para corregir este problema. El médico que lo operó y lo cuidó durante muchos años fue Nobuo Moriyasu, y la pieza «Requiem para M» fue compuesta tras su muerte. Posee una tristeza desgarradora que impactó profundamente a la familia de Hikari, siendo la música el único medio para comprender plenamente sus emociones. A medida que Hikari crecía, se hizo evidente que su desarrollo mental sería más lento que el de otros niños, pero mi esposa recuerda su sensibilidad musical desde que era un bebé. Con apenas tres años, ya reconocía piezas de Beethoven («Bebe») o Chopin («Unpa»), que poníamos casi constantemente en su habitación. (Mi esposa también, como joven madre de un primogénito con discapacidad, debió encontrar cierto consuelo en la música mientras se sentaba junto a su cuna). En mi caso, noté que respondía particularmente bien al canto de los pájaros, y salí corriendo a comprar un disco con cien cantos de pájaros que le ponía con una frecuencia casi frenética. Esta manía mía se vio recompensada un día en el bosque que rodeaba nuestra casa de verano cuando Hikari, que tenía cinco años en ese momento, con una voz que imitaba exactamente al locutor de mi disco, identificó de repente un pájaro: «Ese es un rascón», dijo con el tono solemne de la voz en off, una frase corta que, de hecho, fue su primer uso inteligible del lenguaje para comunicarse con nosotros.»

El rascón al que se refiere probablemente es el rascón de Okinawa, una subespecie amenazada de ave con forma de grulla pequeña, de tamaño medio con alas y cola cortas que casi no vuela, endémico de la isla de Okinawa, y Hikari crea música de cámara, la pieza Mのレクイエムo «Requiem para M» arranca con una potencia sobrecogedora, desgarradora y alrededor de la mitad se eleva como tono esperanzador.

 Este capítulo «Bebe y Umpa» que abre el libro, lleva esa misma potencia sobrecogedora, a pesar de las advertencias del personal médico, Ōe decidió criar al «bebé monstruo», que tenía parecía tener dos cabezas. El cerebro muerto e inactivo fue extirpado, y al niño con discapacidad intelectual se le presentaba el futuro sombrío, sufría convulsiones y numerosas discapacidades, incluyendo una visión reducida al 30% y la incapacidad de hablar. De hecho, Hikari parecía ajeno al mundo que lo rodeaba. Entonces, a los 4 años, respondió al canto de los pájaros q ese rascó, la luz, también, su faro personal, su símbolo de victoria (o de paz, , como quiera interpretarse). Ōe y su esposa se alegraron y compraron cientos de discos y cintas de pájaros que se reproducían continuamente en la habitación de Hikari, el resto es historia, historia que se hilvana en presentaciones, en preparaciones, en grabaciones, en los diferentes ensayos de Ōe de este particular y muy apasionante libro que deriva a muchos sitios, a muchas épocas, a una familia que hunde raíces en el Japón sorprendente y a la vez incomprensible, enigmático, sencillo como profundo que logra de vías variadas, atraparnos₻

SPA increiblemente musical

Absolute Beginners (1986): el Londres antes de los Beatles, antes del Swinging London y antes de que la juventud descubriera que podía cambiar el mundo

Por: Stalin Cardenas (Spa Musical)

 

Fuente: https://filmartgallery.com/products/absolute-beginners

Hay películas que cuentan una historia. Otras retratan una época. Y unas pocas logran capturar el instante exacto en que una sociedad está a punto de transformarse. Absolute Beginners, dirigida por Julien Temple y estrenada en abril de 1986, pertenece a esta última categoría. Basada en la novela homónima publicada en 1959 por Colin MacInnes, la película nos transporta al Londres de 1958, una ciudad todavía marcada por las cicatrices de la posguerra, pero donde comenzaban a surgir nuevas formas de identidad juvenil, expresión artística y rebeldía cultural.

Para comprender la importancia de Absolute Beginners es necesario situarse en el contexto histórico. En 1958, el Reino Unido aún no había vivido la explosión cultural de los años sesenta. Los Beatles eran todavía unos adolescentes en Liverpool; el rock británico apenas estaba naciendo; y la juventud comenzaba a construir una cultura propia inspirada por el jazz moderno, el rhythm & blues estadounidense, la moda italiana, los cafés bohemios y el naciente fenómeno de los «teenagers». Londres se convertía poco a poco en un laboratorio cultural donde convivían fotógrafos, diseñadores, músicos, inmigrantes caribeños y jóvenes que buscaban escapar de los rígidos moldes sociales heredados de la guerra.

La historia sigue a Colin, un joven fotógrafo que observa y documenta el mundo que lo rodea mientras intenta abrirse camino profesionalmente y mantener viva su relación con la modelo Crepe Suzette. Sin embargo, la trama romántica es apenas la superficie. Debajo de ella, la película explora el nacimiento de la cultura juvenil moderna, la creciente influencia de la publicidad, la mercantilización de los sueños y las tensiones raciales que desembocarían en los disturbios de Notting Hill de finales de los años cincuenta. El resultado es una obra que combina drama social, sátira política, romance y musical, todo envuelto en una estética visual exuberante y deliberadamente artificial.

Lo fascinante es que Julien Temple no intenta reconstruir el pasado con realismo documental. Por el contrario, presenta el Londres de 1958 como un gigantesco escenario pop donde los colores, la moda, los carteles publicitarios y la música adquieren dimensiones casi surrealistas. Vista hoy, la película parece adelantarse a la estética del videoclip moderno, algo nada extraño considerando que Temple venía de revolucionar el lenguaje audiovisual con trabajos para artistas del movimiento punk británico. Muchos críticos han señalado que Absolute Beginners llegó demasiado pronto para ser comprendida plenamente, ya que varias de sus ideas visuales serían adoptadas años después por MTV y por la industria del videoclip internacional.

🎵 Una banda sonora que explica la evolución de la música británica

Si la película es una carta de amor al nacimiento de la cultura juvenil, su banda sonora es un mapa sonoro de cómo evolucionó la música británica desde finales de los años cincuenta hasta mediados de los ochenta. El responsable musical fue el legendario arreglista y compositor de jazz Gil Evans, reconocido por sus colaboraciones con Miles Davis. Evans aportó una dimensión jazzística sofisticada que conecta perfectamente con la época retratada en pantalla.

La banda sonora reúne nombres extraordinarios: David Bowie, The Style Council, Ray Davies, Working Week, Sade y varios intérpretes vinculados al jazz y al rhythm & blues británico. Más que una simple recopilación de canciones, el álbum funciona como una conversación entre distintas generaciones musicales.

Entre todas las contribuciones destaca Killer Blow, interpretada por Sade. Para muchos admiradores de Sade Adu, esta pieza permanece como una de las joyas menos conocidas de su catálogo. La canción conserva la sofisticación jazzística, la sensualidad y la atmósfera nocturna que convertirían a Sade en una de las voces más elegantes de la década de los ochenta.

🌟 David Bowie y la canción que sobrevivió a la película

Fuente: https://1.bp.blogspot.com/-tupduEyFNn4/WCilaVRX39I/AAAAAAAAByQ/BNdVnLc64wQ5hZ1jDzz0fx07-y-vJ_1wQCEw/s1600/David-Bowie7-Vinyl-P-SAbsolute-Beginners-Virgin-VS-838-UK-1983-VG-Ex-_1.jpg

Aunque la banda sonora está repleta de grandes momentos, existe una composición que terminó trascendiendo la propia película: Absolute Beginners.

Compuesta y grabada por David Bowie especialmente para el filme, la canción fue lanzada como sencillo el 3 de marzo de 1986 y posteriormente incluida en el álbum de la banda sonora. Contra todo pronóstico, mientras la película recibía críticas divididas y una discreta respuesta comercial, la canción se convirtió en un enorme éxito internacional, alcanzando el número 2 en el Reino Unido y entrando en el Top 10 de numerosos países europeos.

Musicalmente, Bowie logró algo extraordinario: escribir una canción que sonara nostálgica y contemporánea al mismo tiempo. Su estructura remite al romanticismo del pop clásico de los años cincuenta, pero su producción pertenece claramente a los años ochenta. La interpretación vocal transmite una mezcla de esperanza, melancolía y madurez que encaja perfectamente con el espíritu de la película: la sensación de encontrarse al borde de una nueva etapa, cuando todo parece posible y al mismo tiempo efímero.

No es casualidad que, cuatro décadas después, muchos aficionados consideren Absolute Beginners una de las mejores canciones de toda la etapa ochentera de Bowie. De hecho, para numerosos seguidores, la canción terminó convirtiéndose en la verdadera obra maestra nacida de aquel proyecto cinematográfico.

🎞️ La película que eligió el estilo por encima del realismo

Parte de la fascinación que genera Absolute Beginners proviene precisamente de sus contradicciones. Los admiradores de la novela de Colin MacInnes han señalado durante décadas que la adaptación cinematográfica suaviza buena parte de los aspectos más incómodos y provocadores del libro original. La complejidad moral de varios personajes fue simplificada, algunos conflictos sociales fueron reducidos y las tensiones raciales que marcaron el Londres de finales de los años cincuenta aparecen tratadas de forma menos profunda de lo que muchos esperaban.

Julien Temple parecía más interesado en capturar la energía cultural de una época que en trasladar literalmente cada página de la novela. El resultado es una obra donde la forma termina imponiéndose al contenido: colores exuberantes, escenarios estilizados, movimientos de cámara constantes y secuencias musicales que convierten la película en una especie de gigantesco videoclip avant-garde. Lo que para algunos críticos fue un defecto, para otros terminó siendo una de sus mayores virtudes.

Vista desde la actualidad, Absolute Beginners funciona menos como una reconstrucción histórica rigurosa y más como una interpretación visual de cómo los años ochenta imaginaban el nacimiento de la cultura juvenil moderna. Es una película ambientada en 1958, pero profundamente influenciada por la sensibilidad estética de 1986. Y quizás sea precisamente ahí donde reside su singularidad.

Sus personajes pueden parecer esquemáticos en algunos momentos y su argumento puede resultar más sencillo de lo que promete su contexto histórico. Sin embargo, la película compensa muchas de esas limitaciones con una energía visual extraordinaria, una dirección artística deslumbrante y una banda sonora que sigue siendo una de las más interesantes surgidas del cine británico de los años ochenta.

Porque, al final, Absolute Beginners no pretende ser un documental sobre una época. Pretende transmitir una sensación. La emoción de una generación que estaba descubriendo su propia voz mientras el mundo cambiaba a su alrededor. Y en ese objetivo, cuarenta años después, sigue siendo sorprendentemente efectiva.

🎞️ El fracaso que se convirtió en película de culto

Cuando Absolute Beginners llegó a los cines en 1986, la expectativa era enorme. La producción fue una de las apuestas más ambiciosas del cine británico de la época. Sin embargo, la recepción comercial estuvo muy lejos de lo esperado y el filme terminó siendo considerado un fracaso financiero. Con el paso de los años ocurrió algo curioso: mientras muchas películas exitosas de aquella década fueron desapareciendo de la memoria colectiva, Absolute Beginners comenzó a ser reevaluada por cinéfilos, músicos y amantes de la cultura pop.

Hoy es vista como una obra singular, imperfecta pero fascinante, que capturó un momento decisivo de la historia británica: el nacimiento de la juventud como fuerza cultural independiente. Una película sobre el instante en que la música, la moda, la fotografía y la publicidad dejaron de ser simples expresiones artísticas para convertirse en motores capaces de transformar la sociedad.

🎧 Reflexión para www.MenteMente.net

Un año demostrando que la cultura sigue importando, somos principiantes absolutos en tiempos de algoritmos…

Si Absolute Beginners tiene algo que enseñarnos cuarenta años después, es que las grandes revoluciones culturales rara vez comienzan en los grandes escenarios. Nacen en espacios pequeños, en conversaciones improbables, en ideas que muchos consideran demasiado extrañas para funcionar. Nacen en los márgenes.

Hace un año, MenteMente era exactamente eso: una idea. Un espacio independiente impulsado por la curiosidad, la música, el arte, el pensamiento crítico y la convicción de que todavía existen personas interesadas en descubrir algo más que el ruido cotidiano de las redes sociales.

Doce meses después, esa idea ha llegado a miles de lectores y oyentes en América y Europa. Ha generado miles de visitas, cientos de descargas y una comunidad que vuelve una y otra vez para explorar nuevos contenidos. Lo más importante es que ha demostrado que todavía existe espacio para los proyectos culturales independientes cuando se construyen con pasión, constancia y autenticidad.

Pero este aniversario no es una meta. Es apenas el primer capítulo.

Como ocurría en el Londres retratado por Absolute Beginners, los cambios más interesantes suelen comenzar cuando un grupo de personas decide inventar su propio lenguaje. Eso es exactamente lo que estamos haciendo aquí: construir un medio donde la cultura, la música, el conocimiento y la creatividad tengan un lugar propio.

Por eso queremos invitar a nuevos lectores, oyentes, creadores, artistas, gestores culturales y empresas a formar parte de esta historia. Porque apoyar un proyecto independiente no es simplemente contratar un espacio publicitario o dar un me gusta. Es asociarse con una comunidad que valora la cultura, la creatividad y las ideas.

Hoy seguimos siendo principiantes absolutos.

Y quizá esa sea nuestra mayor fortaleza.

Porque el futuro de MenteMente todavía no está escrito.

Y las mejores canciones siempre empiezan con el primer acorde y musicalmente hablando… piano ṕiano llegamos al crescendo….

Sugerencia de mentemente

Solo cenizas y otros cuentos: antologia personal de Raúl Pérez

Al final, todo lo que queda son cenizas. Esta antología reúne cuentos donde la memoria, la pérdida y el paso del tiempo atraviesan a los personajes de distintas formas. Son historias que se mueven en lo íntimo, en relaciones marcadas por lo que se dijo y también por lo que quedó pendiente. En Solo cenizas hallarás, uno de los relatos más representativos, un joven se vincula con una mujer mayor, y en ese encuentro se cruzan generaciones, formas de ver la vida y maneras distintas de entender el amor. La historia avanza entre la nostalgia, la intimidad y una traición que deja huella. Ese mismo tono se siente en el resto del libro. Cambian los personajes y las situaciones, pero se mantiene esa mirada sobre el tiempo, sobre lo que se desgasta y sobre lo que permanece incluso después de que todo cambia. Inteligencia emocional de Daniel Goleman.

Fuente: https://www.libreriarocinante.com/producto/solo-cenizas-y-otros-cuentos-antologia-personal/

cinematrográficamente

Películas diversas que siempre son bienvenidas en nuestras vidas.

Sugerencia de mentemente

The Rocky Horror Picture Show de Jim Sharman

Hay películas que no se ven: se celebran, se gritan y se cantan. Esta película sigue a dos jóvenes que, buscando refugio en medio de una tormenta, terminan entrando en una mansión donde todo parece fuera de control. Lo que al principio suena a una situación extraña se convierte muy rápido en un desfile de corsés, ciencia ficción, erotismo y rock’n’roll. Y no intenta ordenarse ni explicarse demasiado, más bien avanza con una libertad total que rompe cualquier expectativa. Lo que más pesa aquí no es la trama en sí, sino la energía con la que todo ocurre. La película mezcla humor, provocación y exceso de una forma que se siente liberadora y caótica. Hay algo muy particular en verla porque da la sensación de estar frente a un espectáculo que se ríe de todas las reglas. Esta película no busca complacer a todos; tiene una personalidad tan desbordada que se vuelve una experiencia. Queda la sensación de haber visto algo irreverente, excéntrico y extrañamente libre.

 Fuente: https://youtu.be/4plqh6obZW4

Importante, Existen tantas, pero tantas radios y medios de comunicación dedicados a la política, que de verdad creemos que no hace falta una más. Desde mentemente, consideramos que la política es un tema tan personal, así como lo es la espiritualidad, que no somos nada, ni nadie para interferir en tan empantanados asuntos; por el contrario, sentimos que hace mucha falta tener un refugio artístico-cultural para retomar el aliento y continuar día a día despertando con infinita curiosidad, ilusionados con el futuro; y a su vez, motivados en navegar a través de este presente tan maravilloso y complejo en el que nos encontramos, especialmente para aquellos que no disfrutamos de las tendencias y/o de las modas.

Te queremos contar que estamos empeñados en construir nuestro refugio, y que con mucho gusto estás bienvenido.

¿Quiénes somos? Un grupo de seres humanos comprometidos con la difusión del arte, ciencia y cultura. 

Nos interesan, la contracultura y subculturas, especialmente las alternativas.

Nos alegra infinitamente saber que estás aquí y también nos ilusiona volverte a ver por este espacio digital. GRACIAS.

* Utilizamos Matomo Analytics, porque es Open Source (FOSS), respeta la privacidad, anonimato  y datos digitales.  Nostros únicamente analizamos los datos más generales de tráfico y comportamiento.  Gracias por llegar hasta aqui.

Eng.

* We use Matomo Analytics, because it is Open Source (FOSS), respects privacy, anonymity and digital data. We only analyze the most general traffic and behavior data. Thank you for visiting us.

Rotación de música, para que tu música sea considerada en nuestra programación, te invitamos a leer nuestra guía editorial, en el siguiente enlace.
(Guía editorial del programa «De varios lugares, varios sonidos»)

NO cobramos por incluir tu música en nuestra programación; sin embargo, para hacerlo se debe cumplir con el perfil editorial establecido para esto.

Gracias por tu interés en nuestro medio.

Publicidad y auspicios, sí deseas publicitar con nosotros o auspiciarnos, escríbenos al siguiente email.

mentemente.direccion@gmail.com

Las menciones publicitarias que aparecen en algunos de los diferentes segmentos de nuestra radio, son negociadas directamente con cada productor y, benefician únicamente a estos. mentemente no recibe retribución económicamente de las mismas.

*Si deseas donar al medio, puedes hacerlo a través de Paypal.

Colaborar/Pasantías, sí deseas colaborar con nosotros, no dudes en contactarnos.

Escríbenos al siguiente email.

mentemente.direccion@gmail.com

© 2025 mentemente