Sugerencia de mentemente
Fuente: https://www.uffizi.it/opere/battaglia-di-san-romano
Esta obra consta en listas de obras de arte que deberíamos conocer en el transcurso de nuestras vidas.
Haz click en la imagen, sí deseas mirarla y conocer más de la obra.
Sugerencia de mentemente
Fuente: https://paraisomodular.com/publicaciones/
Sugerencia de mentemente
Video promocional del primer álbum Lp de estudio «En Este Planeta» de Detoneidor.
Sí deseas escuchar la canción presiona la imagen.
Sugerencia de mentemente
El humor, como todo en esta hermosa y mágica vida, es diverso, y aquí encontrarás de todo un poco.
Fuente: https://youtu.be/7YTH5yhVO8c
Sugerencia de Canto de Tutivillus
Por: Miguel Aucatoma S.
Pues el universo es como todo lo que hay en él, con frecuencia tenemos que mirarlo una y otra vez para poder verlo. Y sólo cuando lo hemos visto por enésima vez lo estamos viendo por vez primera. Cuanto más sistemáticamente contemplamos las cosas, más tienden a unificarse y, por lo tanto, a simplificarse también
G.K. Chesterton, Varied Tipes, 1908.
Cuando Stefan Zweig detalla en uno de sus ensayos del compilatorio “Tres Maestros” una descripción del rostro de Dostoievski, se me hizo inmediata la conexión con una frase muy recurrida para describir a los rusos, aquella que dicta que “si escarbas en el alma de un ruso encontrarás un campesino”, esta no viene de una obra literaria, sino que terminé descubriendo es una variación muy interesante de un proverbio europeo. La referencia para conectarla me vino del recuerdo de la película de 1965 de David Lean, Doctor Zhivago, y en efecto está ahí, aproximadamente, a las dos horas y quince del metraje, cuando Alexandr Gromeko la pronuncia y es corregido por Tonia. Debo indicar que dicha frase no aparece en el libro de Boris Pasternak. Las variantes de esta frase van desde “si escarbas en el alma de un ruso encontrarás un campesino/oso/bárbaro/cosaco/tártaro”, pues bien, aquí tomaré la variante del campesino, porque tras volver a visualizar la película para refrescar la referencia y luego toparme con el imponente ensayo de Zweig puedo conducir algunas ideas. Solo como anotación importante, también llegué a saber que el mismo Dostoievski ocupa la variante “tártaro” de la frase en uno de las entradas de sus “Diarios de Escritor”, así quedan esbozadas las pistas antecedentes que animaron mi redacción.
Sirva esto para que este arrebato de escritura conduzca hacia las figuras de Tolstoi y Dostoievski, de quienes sin duda ya se han encargado mentes más lúcidas, enérgicas y doctas, pero el torrente es inevitable y es necesario dejarlo salir. Acercarse a estas figuras —de un modo que parece inevitable— llevan a senderos que aun con poco talento ansían ser explorados (o redescubiertos, de acuerdo al personaje que se atreva). ¡Qué pobre y pequeño ante tamaña empresa!, pero aquí estoy.
Es que ya Zweig describe magistralmente ese rostro campesino y eslavo de Dostoievski y, por otro lado, podemos conectar los retratos del ermitaño Tolstoi — resaltando su inquietud siendo de los primeros en usar las promesas tecnológicas de otro siglo que también presenció—, esos retratos que exponen la dura figura que recuerda al campesino.
Cómo es que ambos criticasen al modo de vida de su siglo de manera tan punzante y se elevasen a competir con la figura de los zares en sus modos, sin aparentes consecuencias y terminasen en adoraciones casi de culto, diferentes en concepción, pero con masiva convocatoria. Vamos puntualizando: Dostoievski, no es que estuvo del todo librado, escapó de la final sentencia en la juventud y se endureció en las lejanas tierras de Siberia, pero lo que hace — luego de replantearse su universo en sus trabajos y escritos —llegó a ser más firme y agudo que la lectura secreta de los manifiestos en el Círculo Petrashevski que lo llevaron a ese primer castigo. Ahí ya con ese nuevo barniz resistente y compacto parecería que no podía ser conducido una vez más a puniciones de los regímenes a cargo, a pesar de las tentativas de desorden que procurase o inspirase.
Tolstoi, en otro extremo, se autoflageló dirigiéndose a la cruenta guerra que, sin duda, debe dejar cicatrices profundas comparables a los exilios en Siberia, pero del mismo modo y años más tarde, tras su revelación como una especie de gurú, la adopción de su visión llegó a significarle una excomulgación, pero nada desde el oficialismo cuando algunos lo llegaron a proclamar como el segundo zar, el zar moral.
Es que acaso esas épocas, ocupadisimas en eternos conflictos hacían que estas figuras se mantengan como en paralelo sin aparentes consecuencias, para posiblemente evitar un aumento en la conflictividad de un ambiente que de forma irremediable se desbocó cuando aquellas figuras ya desaparecieron físicamente. De manera optimista, podemos creer que el magnánimo contenido de cada uno de sus escritos llegaba a conmover tan profundamente que, incluso a los casi divinos zares les hacía cuestionarse y ponerlos en el más feroz enfrentamiento ante la descarnada, quebradiza naturaleza humana.
Es que esto es imposible no palparlo, porque nadie sale ileso al leer a cualquiera de este par y también a otros grandes creadores del siglo XIX ruso, algo que ya empezó con Pushkin, quien asimismo no dejaba de crear poemas y obras retadoras, Pushkin se apasionó completamente por el ‘liberalismo’ y criticaba el ‘despotismo’ en conversaciones, cartas y poemas. —extrañamente no fueron totalmente conectadas o se libraba de esa conexión— contra los poderes oficiales —aunque había más de un indicio de su apoyo a los decembristas—, sin embargo, más allá de destierros que sin duda resultaban incómodos, fueron hábilmente aprovechados para lograr las máximas creaciones que nos legó en ese “Otoño de Bóldino”. Ni que decir de Nikolái Gógol y su sátira, que mediante un peculiar humor llegaba a criticar la forma absurda de la realidad rusa, evidente milagro cuando el mismísimo zar permitió la representación de su invectiva obra “El inspector”. También Iván Turgenev, que aun siendo el más lejano de su tierra, creó una obra que avivó ese sentimiento de negación de todo y que sin duda alimentó a jóvenes de una manera diferente para plantear otra forma de revolución.
Todos aquellos atentando contra las condiciones del poder y mostrándoles en la cara sus planteamientos.
A lo que voy es que ninguno de los nombrados terminó con sentencias ejecutoriadas mortales por estos tanteos, en regímenes que fueron muy duros, muy crueles, basta traer a la mente algunos tratados al respecto en la pluma intensa de estos genios, tomemos “Recuerdos de la casa de los muertos” o “Nikolai Palkin” que me vienen a la mente de una serie de posibles muestras.
Hubo alrededor cuestiones, si cabe el término, ejemplificadoras desde el poder a cargo, pero que en la cúspide creativa poco intervinieron. Es que el mismo espíritu virtuoso que deambula en los tiempos protege estos planteamientos a toda costa y tiene como misión conducirlos a los rincones universales, a pesar de las circunstancias, no con esto justifico las desgracias de estos notables escritores, sino ese goce inmemorial de que su talento no se haya callado tempranamente; ese esplendor que se nos reparte para nuestra sorpresa y agradecimiento.
Se puede pensar, ¿Es que había más libertad de la que se sospechaba en esa época o es como decía una rendición a un talento desbordante que desarmó esos implacables métodos?
Tal vez era signo inequívoco de un tiempo de contradicciones, controversias, reflejos. Tolstoi, llevando al extremo su lujuria y reivindicándose en un servicio militar primero, vida familiar después y más tarde en un ascetismo memorable, o Dostoievski mencionando que después de la experiencia de la cercanía a un fusilamiento le haría replantear su vida para luego caer en los más oscuros excesos en el juego. No estamos en capacidad de entender, menos de simplificarlo, al menos no de la forma tradicional, sino tal vez como lo entendía otro magnífico, de otra latitud, G. K. Chesterton, al hablar de este fenómeno, cuando escribe precisamente de las particularidades de Tolstoi.
¿Qué pasaría si se encontraban estos portentos de la literatura, Tolstoi y Dostoievski durante su metamorfosis? ¿Qué en realidad hallaría cada uno al raspar el alma del otro?; unos atisbos los tenemos cuando, por ejemplo Turgenev formó amistad con Tolstoi y los resultados fueron también extraños en una separación que nunca llegó a buen término, otro, cuando el ermitaño notaba la apremiante necesidad económica en el estilo de escritura de Dostoievski al leer uno de sus libros, que nunca lo terminó, aun cuando en su haber, vivía cómodamente (pero no a gusto) en su enorme propiedad, y una de sus magnas obras superaba en casi 300 páginas a la del objeto de la crítica. En el otro sentido de la ecuación, las escuetas palabras acentuaron lo moralista y simplista, pero nunca llegaron al enfrentamiento directo.
Posiblemente —y hay que ser cauto en dar criterios— cada uno de estos atemporales seres tenía una agenda inentendible para los mortales que hasta ahora nos sorprende y no paramos de conectar todo el legado que con sus estilos nos heredaron. Como en las grandes épicas, su proceso debía mantenerse de esa forma única, en el trayecto aciago —si se opera a nivel destino — para escribir/describir las leyendas que se tejen a su alrededor, conformando una especial mitología del ser humano moderno, mitología que no deja de atinarle a nuestros torpes despropósitos y fallos.
La especulación de armar un hipotético escenario, en que hallaríamos, a Dostoievski y Tolstoi, en uno de los despiadados juegos de apuestas, en sus etapas más lóbregas, desborda las formas del pensamiento y en cuánto, este encuentro, hubiese moldeado los escenarios de su estilo, hace replantear una vez más lo frágil de las delgadas líneas que conforman la realidad y el valor inexplicable y absurdo de eso que nombramos coincidencias.
Nabokov —otro real heredero de ese espíritu— puso a estos personajes en sus cursos y libros, se cuidó mucho de no cruzarlos sino en la medida justa, su criterio erudito basta para desistir de especulaciones, y más aún de análisis fútiles, pero una vez más la culpa —si hay que atribuirla a algo— es del impulso de querer compartir una mirada humilde pero que pugna por aparecer, para que se note y se acentúe que aún en los seres más minúsculos, el cuestionamiento de certidumbres, el desistir de desvanecerse, y todos los golpes a la linealidad y la conformidad que hicieron desde ese siglo, terminan operando a niveles moleculares incluso, para que se derrame un razonamiento. Razonamiento que —muy seguramente— se agotará en el mar de la intrascendencia actual, pero que alimenta débilmente la fuente de inmortalidad de estos seres a los que siempre deberemos mucho como humanidad, y que estamos llamados a contribuir, aún con un sencillo hilo, hacerlo entonces es necesario, no por la asegurada inutilidad de un escrito novato, sino porque es lo que el espíritu generoso clama en sus estelas.
Sugerencia de mentemente
Cuando amar significa sufrir, estamos amando demasiado. Hay libros que llegan en momentos muy específicos, y este es uno de esos. A veces, sin darte cuenta, te encuentras justificando, esperando o dando más de lo que recibes y lo llamas amor. A partir de casos reales, la autora propone entender cómo se construyen estos patrones de dependencia emocional y por qué muchas veces elegimos vínculos que nos desgastan. Más allá de señalar el problema, también abre la puerta a reconocer límites y replantear la forma en la que nos relacionamos. Una lectura incómoda, pero necesaria, que puede hacerte ver con más claridad lo que antes pasabas por alto.
Fuente: https://archive.org/details/robin-norwood-las-mujeres-que-aman-demasiado
Sugerencia de León Gómez (EMU Rock & Metal)
En nuestra última edición de EMU Rock and Metal Edición Metal Underground del miércoles en el segmento “Desiderata Rock” a través de MenteMente radio. Recomendamos el libro titulado “Mi Casco Por Almohada” del escritor Robert Leckie
Fuente: Amazon.com
Películas diversas que siempre son bienvenidas en nuestras vidas.
Sugerencia de mentemente
No hay finales felices, solo finales. Esta película relata la historia de cuatro personas que están buscando sentirse mejor, cada una a su manera. Todo empieza bastante normal, incluso con cierta ilusión, pero poco a poco se va hundiendo. Y no hay un momento exacto donde todo se rompe, es más bien una caída constante que se siente inevitable. Lo que más pesa es ver cómo se van transformando. No solo por lo que hacen, sino por lo que pierden en el proceso. Hay algo muy incómodo en eso, porque no se siente lejano ni exagerado. Algo que mucha gente comenta después de verla es que no necesariamente quieren repetirla. No porque sea mala, sino porque golpea fuerte. Algunos afirman que es una hora y media de lo más deprimente y luego te destruye al final. Se queda esa sensación de vacío, de haber visto hasta dónde puede llegar alguien cuando ya no hay freno.
Sugerencia de León Gómez (EMU Rock & Metal)
En nuestra última edición de EMU Rock and Metal Edición Metal Underground en el segmento “Cinema Rock” a través de MenteMente radio. Recomendamos la cinta titulada «NETWORK Un Mundo Implacable» de 1976 del director Sidney Lumet.
Fuente: https://youtu.be/1cSGvqQHpjs
Importante, Existen tantas, pero tantas radios y medios de comunicación dedicados a la política, que de verdad creemos que no hace falta una más. Desde mentemente, consideramos que la política es un tema tan personal, así como lo es la espiritualidad, que no somos nada, ni nadie para interferir en tan empantanados asuntos; por el contrario, sentimos que hace mucha falta tener un refugio artístico-cultural para retomar el aliento y continuar día a día despertando con infinita curiosidad, ilusionados con el futuro; y a su vez, motivados en navegar a través de este presente tan maravilloso y complejo en el que nos encontramos, especialmente para aquellos que no disfrutamos de las tendencias y/o de las modas.
Te queremos contar que estamos empeñados en construir nuestro refugio, y que con mucho gusto estás bienvenido.
¿Quiénes somos? Un grupo de seres humanos comprometidos con la difusión del arte, ciencia y cultura.
Nos interesan, la contracultura y subculturas, especialmente las alternativas.
Nos alegra infinitamente saber que estás aquí y también nos ilusiona volverte a ver por este espacio digital. GRACIAS.
* Utilizamos Matomo Analytics, porque es Open Source (FOSS), respeta la privacidad, anonimato y datos digitales. Nostros únicamente analizamos los datos más generales de tráfico y comportamiento. Gracias por llegar hasta aqui.
Eng.
Rotación de música, para que tu música sea considerada en nuestra programación, te invitamos a leer nuestra guía editorial, en el siguiente enlace.
(Guía editorial del programa «De varios lugares, varios sonidos»)
NO cobramos por incluir tu música en nuestra programación; sin embargo, para hacerlo se debe cumplir con el perfil editorial establecido para esto.
Gracias por tu interés en nuestro medio.
Publicidad y auspicios, sí deseas publicitar con nosotros o auspiciarnos, escríbenos al siguiente email.
mentemente.direccion@gmail.com
Las menciones publicitarias que aparecen en algunos de los diferentes segmentos de nuestra radio, son negociadas directamente con cada productor y, benefician únicamente a estos. mentemente no recibe retribución económicamente de las mismas.
*Si deseas donar al medio, puedes hacerlo a través de Paypal.
Colaborar/Pasantías, sí deseas colaborar con nosotros, no dudes en contactarnos.
Escríbenos al siguiente email.
mentemente.direccion@gmail.com